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OPERACIONES ESPECIALES

OPERACIONES ESPECIALES

Comandancia de la Fuerza de Operaciones Especiales

Capaces de lograr con éxito excepcionales misiones que lindan con lo imposible, los Operadores Especiales de la Marina de Guerra del Perú emulan a sus osados antecesores, el Alférez de Fragata Carlos Bondy Telleria principal protagonista de la voladura del buque chileno Loa, el 3 de julio de 1880 en el Callao; el Alférez de Fragata Decio Oyague, quien hecho a pique a la goleta chilena “ Virgen de Covadonga” el 13 de setiembre de 1880, en aguas de Chancay y las acciones del 24 mayo de 1880, a cargo del Teniente Segundo José Gálvez, quien hundió la lancha enemiga Janequeo, en un enfrentamiento con lanchas torpederas.

Inspirados por estos pioneros de las Operaciones Especiales Navales en el Perú y por el éxito de unidades de elite durante la Segunda Guerra Mundial con la italiana Décima Flotilla MAS y los Equipos de Demolición Submarina (UDT) de la Armada Norteamérica, la hoy Fuerza de Operaciones Especiales nace en el seno del entonces Servicio de Buceo y Salvataje.

En 1958, el Teniente Ángel Castro junto con cuatro Oficiales de Mar, fueron enviados a la Escuela de Buceo Profundo y luego a la Escuela Básica de Demolición Submarina (BUD’s) en la Armada de los Estados Unidos de Norteamérica. Posteriormente, la Marina de Guerra de Perú continuó asignando oficiales y personal subalterno a estos programas.

Con estos antecedentes y ante una iniciativa del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, se nombra una junta con la finalidad de evaluar la posibilidad de contar con una unidad de buzos tácticos. Es así como se crea la Escuela de Demolición Submarina, el 27 de marzo de 1969, en la cual se desarrolla el primer curso de Demolición Submarina (DES) con personal voluntario del Servicio de Buceo y Salvataje, así como otras especialidades.

En los primeros años de la década de los 70’s, tanto la Escuela de Demolición Submarina como el Equipo de Demolición Submarina permanecieron adscritos al Servicio de Buceo y Salvataje como un departamento orgánico.  Sin embargo, la marcada diferencia de roles exigió que el Equipo de Demolición Submarina se afianzara como una Unidad de Combate. Finalmente, el alto mando naval decide otorgarle el status de Unidad de Combate al Equipo de Demolición Submarina un 29 de mayo de 1972, separándolo orgánica y administrativamente del Servicio de Buceo y Salvataje y cambiándole la denominación por el de Grupo de Demolición Submarina.

Este cambio organizacional conllevó a la redefinición de la misión del Grupo de Demolición Submarina, introduciéndose por primera vez y oficialmente el concepto de “Operaciones Especiales” en la Marina de Guerra de Perú.  El 27 de diciembre de 1978, se dispone el cambio de denominación a Grupo de Operaciones Especiales. Finalmente, algunos meses después, en el año 1980, el entonces Ministerio de Marina resuelve que se constituyan las Fuerzas Navales, entre las cuales se incluye a la reciente Fuerza de Operaciones Especiales. 

Los Operadores Especiales, son hombres de cimentados valores humanos, sagaces, de intelecto superior, y fortaleza física y mental, condiciones que se obtienen luego de un largo y riguroso proceso de selección, que se complementa con un constante entrenamiento. Esto los convierte en los combatientes de elite de la Marina de Guerra de Perú, capaces de desempeñarse en mar, tierra y aire.

La presencia de Operaciones Especiales en los planeamientos navales es trascendental, debido a que son un activo operacional capaz de producir efectos a nivel estratégico y contribuir con soluciones tácticas, innovadoras y audaces a complejas tareas militares. Por ello, su filosofía de vida lo dice todo: «El hombre es el arma”.

Entre las misiones que realizan los Operadores Especiales en el ámbito anfibio figuran operaciones de infiltración de largo alcance desde submarinos o embarcaciones de diversos tamaños, espionaje, asaltos y sabotajes a embarcaciones fondeadas o navegando e instalaciones portuarias. Llevan a cabo reconocimiento de playas, voladura de obstáculos submarinos, inspección de cascos de unidades navales.

En el aire, emplean diversas técnicas aerotransportadas como saltos comandados y saltos a gran altura HAHO HALO), lanzamientos de botes completamente equipados (Rubber Duck) y de carga en general, entre otras. Estas técnicas les permite insertar Operadores Especiales tras las líneas enemigas o brindar ayuda desde el aire en caso de desastres naturales, accidentes en el ámbito marítimo o tareas de búsqueda y rescate en alta mar.

En tierra, desarrollan operaciones de reconocimiento, de destrucción, emboscadas, búsqueda y rescate de rehenes, operaciones contrasubversivas en áreas urbanas y rurales, voladura de obstáculos terrestres con todo tipo de explosivos.

La excelente fortaleza sicofísica del Operador Especial se complementa con equipos sofisticados, moderno armamento, visores nocturnos, sistemas de comunicaciones submarinas,  vehículos subacuáticos, telémetros laser, Sistemas de Posicionamiento Global (GPS), binoculares estabilizados, equipos de radio acuáticos, miras telescópicas: diurnas y nocturnas, computadoras para buceo, localizadores de pines, sonares, entre otros.

Asimismo, cuenta con una Unidad de Desactivación de Explosivos (UDE), cuyos Equipos de Desactivación de Explosivos están conformados por personal especialista en la detección, desactivación y disposición de bombas y artefactos explosivos improvisados y proyectiles no detonados, disposición de pertrechos militares y desminado humanitario. También, son componentes fundamentales del dispositivo de Seguridad Naval, desactivando Artefactos Explosivos Improvisados (AEI) en tierra y a bordo de embarcaciones, en resguardo de los activos militares estratégicos, Unidades Navales (UU.NN) y Servicios Públicos Esenciales (SPE).  Esta Unidad Operativa contribuye también con las tareas de búsqueda y rescate, efectuando remoción de escombros, demoliciones controladas de infraestructura y para desembalses.   

Se suman a los Pelotones de Operaciones Especiales y Equipos de Desactivación de Explosivos, las Lanchas de Operaciones Especiales que conforman la Unidad de Lanchas Especiales (ULE). Estas participan en Operaciones de Apoyo al Combate de Litoral (AOCL), contribuyendo con sus capacidades de búsqueda y ataque, desplazamiento furtivo y alta movilidad a las tareas de exploración marítima, reconocimiento de costa, ataque o abordaje de unidades navales enemigas y embarcaciones hostiles, complementado las capacidades de la Escuadra Peruana. Asimismo, realizan operaciones de transporte, inserción y recuperación de Operadores Especiales, la que incluye principalmente las Operaciones de Interdicción Marítima no Cooperante.  

Los OES son guerreros de mar, aire y tierra, quienes, al asumir su deber, prefieren la victoria antes que el retorno, lo cual se plasma en la siguiente oración: «Entrenamos día y noche, en las peores condiciones, acompañados sólo por nuestra moral y el obsesivo deseo de que llegue la hora de la verdad para probarnos a nosotros mismos de que todo este sacrificio valió la pena, demostrando que este grupo de hombres de élite, a veces incomprendido, tenía un poco de razón y que todo lo que hacemos es porque nos gusta nuestro trabajo... arriesgar la vida a cada minuto lo hace más interesante y místico a la vez»... «Señor, te ruego nos recojas luego de haber cumplido con nuestra misión... Y después de la victoria, hermano FOE nos vemos en el cielo».